Viernes 19 de Octubre de 2018

Registrate NEWSLETTER

El gusto por lo dulce no daña la salud

Frente a la crisis de obesidad que se vive en el mundo, las autoridades y profesionales de la salud aconsejan, entre otras estrategias, reducir los azúcares en la dieta. El objetivo es evitar el consumo excesivo de calorías que puede conducir al sobrepeso. Sin embargo, muchos han interpretado esta recomendación erróneamente, como si los sabores dulces, por sí mismos, fueran nocivos para la salud.

El gusto por lo dulce no daña la salud

Frente a la crisis de obesidad que se vive en el mundo, las autoridades y profesionales de la salud aconsejan, entre otras estrategias, reducir los azúcares en la dieta. El objetivo es evitar el consumo excesivo de calorías que puede conducir al sobrepeso. Sin embargo, muchos han interpretado esta recomendación erróneamente, como si los sabores dulces, por sí mismos, fueran nocivos para la salud.

Para aclarar esta posible confusión, un grupo de expertos provenientes de Europa y Estados Unidos, se reunió hace unos meses para discutir los efectos de los sabores dulces en la salud, su impacto sobre la calidad de la dieta y su posible repercusión sobre la ingesta de energía.

Tras analizar la evidencia disponible, los científicos observaron que los sabores dulces no afectan la calidad de la dieta por sí mismos. No obstante, sí hay un incremento en la ingesta de energía cuando se elijen demasiados productos con azúcar.

 

En cuanto al uso de edulcorantes bajos en calorías o sin calorías, los investigadores sugieren que son una buena opción como sustitutos del azúcar y subrayan que, a diferencia de lo que muchos creen, su consumo no produce más antojo por lo dulce.

En otras palabras, los edulcorantes no provocan que las personas coman de más. Al contrario, cuando se utilizan en sustitución del azúcar, los edulcorantes pueden ayudar a mantener el peso corporal incluso más que el agua, señalan, debido a que satisfacen el gusto por el sabor dulce, pero sin las calorías que sí aporta el azúcar. Con ello se reduce la ingesta de energía y se favorece el consumo de nutrientes en general.

Finalmente, los expertos apuntan que el gusto por los sabores dulces no está relacionado con la obesidad ni la diabetes ni predispone a las personas a sufrir estos padecimientos.

El hecho de que se prefieran este tipo de sabores no afecta a la salud directamente, salvo cuando esta preferencia provoca que el individuo elija en exceso alimentos endulzados con azúcar. En estos casos, efectivamente, la calidad de la dieta es menor y la salud se vería perjudicada. De ahí la ventaja de utilizar edulcorantes, concluyen, pues ofrecen la posibilidad de conservar una alimentación dulce, más nutritiva y sin los efectos negativos que puede tener el azúcar.

 

Fuente:

Anna Wittekind, et.al., A Workshop on ‘Dietary Sweetness –Is It an Issue?’. International

Journal of Obesity, 1º mayo 2018.

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Seguimos en nuestras redes sociales

 

volver