Martes 13 de Noviembre de 2018

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¿Qué es el ACV?

El Ataque Cerebro Vascular, también llamado ACV, Accidente Cerebro Vascular, stroke, o ictus, se produce por la falta de llegada de sangre a una parte del cerebro. Esta falta de llegada de sangre, puede ocasionarse porque la arteria nutricia se “tape” o bien porque se “rompa”...

 

GRUPO MEDIHOME INVITA A BATIR UN RÉCORD GUINNESS PARA CONCIENTIZAR SOBRE LA PREVENCIÓN DEL ACCIDENTE CEREBROVASCULAR (ACV)

Como parte de su campaña “En movimiento contra el ACV 2018”, Grupo Medihome convoca a toda la comunidad el domingo 14 de octubre, desde las 12 horas, para armar el Logo más Grande del Mundo de un cerebro con materiales reutilizables en la República de los Niños, en La Plata. La jornada incluirá clases de actividades físicas. #MovetecontraelACV

Buenos Aires, octubre de 2018.- Fundación Medihome y Grupo Medihome invitan a sumarse a su edición 2018 de la campaña “En movimiento contra el ACV” para promover la prevención del Accidente Cerebro Vascular. La actividad se llevará a cabo el domingo 14 de octubre desde las 12 horas en la República de los Niños, ubicada en Camino Gral. Belgrano S/N, Gonnet, La Plata. Medihome convoca a toda la comunidad a componer, de forma amigable con el medio ambiente, la imagen de un cerebro gigante que buscará romper un récord mundial generando conciencia a escala global. Además se brindarán clases de actividades físicas y controles médicos básicos.

La jornada abarcará el armado conjunto de un cerebro gigante emplazado en 900 metros cuadrados y realizado con objetos queaportarán los participantes (bolsas plásticas de supermercado, de papel y lonas impresas). De esta manera, se planea como objetivo generar conciencia en todo el mundo sobre la importancia de prevenir el Accidente Cerebro Vascular, tratarlo a tiempo y brindar calidad de vida, a través de una acción artística y respetuosa con el medio ambiente nunca antes hecha.

“El ACV es una de las principales causas de mortalidad a escala global, de discapacidad e internación domiciliaria en el país. Pensamos esta acción para que sea participativa ya que el objetivo es que cada uno tome conciencia de cómo prevenir el ACV y entre todos bajar los índices”, sostiene el Dr. Raúl Muda, Fundador y Director del Grupo Medihome, quien agrega: “Si bien el ACV es una causa muy frecuente de muerte y la primera razón de invalidez en adultos y en la tercera edad, se presenta cada vez más en los jóvenes, es por ello que queremos dirigir este mensaje a toda edad para reforzar la prevención”.

Grupo Medihome y Fundación Medihome, por medio de su renovada acción de concientización “En movimiento contra elACV”, tiene como propósito incentivar a prevenir el ACV y tratarlo a tiempo. La actividad está abierta a toda edad. Costo de acceso al parque en: http://www.republica.laplata.gov.ar/

 

Estar “En movimiento contra el ACV”

Según el Dr. Eduardo Silvestre (M.N. 57.969), Divulgador Científico de Grupo Medihome, el ACV es una causa muy frecuente de muerte y la primera causa de invalidez en los adultos y adultos mayores, sin embargo, en los últimos años, se registran cada vez más casos en personas de entre 15 y 45 años.

En Argentina ocurren 150.000 ACV al año y cerca de 80.000 muertes al año. 1 de cada 3 personas que lo sufren presentan secuelas graves, que requieren de cuidados especiales y de la asistencia de terceros por el resto de sus vidas. No seguir posteriormente un buen tratamiento eleva la probabilidad de morir antes de los 5 años de producido el ACV.

El ACV puede darse por dos causas: al obstruirse una arteria e impedir que llegue sangre a una parte del cerebro (lo que se denomina ataque cerebrovascular isquémico o infarto cerebral) o al romperse una arteria dentro del cerebro provocando una hemorragia y dañando el sector donde ocurre (ataque cerebrovascular hemorrágico).

Estar “En movimiento contra el ACV” implica prevenirlo realizando actividad física con regularidad, haciéndose chequeos médicos periódicos, llevando una vida social activa. Es también acudir a tiempo a un centro de salud en caso de presentar síntomas como dificultad para coordinar o articular la palabra, confusión mental, dificultad para tragar la saliva, adormecimiento o debilitamiento de las extremidades del cuerpo, dolor de cabeza muy intenso que no calma con analgésicos comunes, trastornos parciales o totales de la visión y/o dificultad para coordinar los movimientos. Estar “En movimiento contra el ACV” es además darle un tratamiento a la persona junto a su entorno afectivo y con la contención que necesita para mejorar su calidad de vida y prolongarla. Y, por último, fomentar la investigación para seguir mejorando la salud de las personas.

La actividad física aumenta la fuerza, mejora la circulación, contribuye a prevenir y disminuir la hipertensión arterial, a quemar grasas que tapan las arterias, a llevar oxígeno necesario para todo el cuerpo, a generar endorfinas y bajar el stress. Usar las escaleras, practicar un deporte, andar en bicicleta, caminar hasta el trabajo y bailar son algunas acciones cotidianas que hacenque nos movamos, que se pueden hacer en distintos lugares, sin costo en muchos casos y con grandes beneficios para la salud. Cuando compartimos esas actividades con otros, se potencia el efecto positivo.

¿Qué es el ACV?

El Ataque Cerebro Vascular, también llamado ACV, Accidente Cerebro Vascular, stroke, o ictus, se produce por la falta de llegada de sangre a una parte del cerebro. Esta falta de llegada de sangre, puede ocasionarse porque la arteria nutricia se “tape” o bien porque se “rompa”. Se clasifica entonces en los dos tipos de ACV: isquémico, cuando se produce la obstrucción de una arteria cerebral por un coagulo que migro desde el corazón, por engrosamiento de la arteria por depósitos de colesterol, o bien por el desprendimiento de una placa de colesterol desde las arterias de mayor calibre como lo son las carótidas, con la consiguiente caída del flujo de sangre y lesión isquémica de un área cerebral que se corresponde con esa arteria. El de tipo hemorrágico, sucede al romperse una arteria del cerebro y producirse una hemorragia o un hematoma.

¿Cuáles son las causas del ACV?

Enfermedades como la diabetes, la hipertensión arterial, el hábito de fumar, las dislipemias (colesterol y triglicéridos aumentados), la obesidad, y el estrés, el sedentarismo y las enfermedades odontológicas son factores de riesgo para generar placas de ateroma en las arterias que disminuyen el caudal de sangre que por ellas circula y termina desencadenando no solo un ACV isquémico sino también infarto cardíaco y obstrucción de las arterias de las piernas. El antecedente de un familiar directo que haya sufrido un ataque cerebral, también aumenta la probabilidad de sufrirlo. 

Los ACV hemorrágicos pueden producirse por ruptura de un aneurisma, que es el abombamiento de un sector de una arteria producido por un defecto en su pared que por ser una zona “débil” puede romperse. También puede producirse por la ruptura de malformaciones entre la unión de las arterias y las venas cerebrales. En los pacientes hipertensos no controlados, se producen cambios en sus arterias que los hacen propensas a efraccionarse (romperse) ante la tensión sostenida de su pared.

¿Qué población está en riesgo?

El ACV se puede dar a cualquier edad. A mayor edad, más riesgo de sufrirlo, y aumenta el predominio de los de tipo isquémico en las personas mayores.

En los más jóvenes, predomina la ruptura de los aneurismas.

 “La mayoría (61 por ciento) de las muertes por accidente cerebrovascular se producen en personas de 70 años o más. Los que tienen entre 50 y 69 años representan aproximadamente un tercio de las muertes, y los que tienen 49 años o menos representan colectivamente alrededor del 7 por ciento (fuente: https://ourworldindata.org/causes-of-death#stroke)”. En bebés, aunque muy infrecuente, los ACV están relacionados con problemas durante el embarazo o parto.

¿Cómo se puede prevenir?

Para prevenir el ACV, lo más importante siempre es la modificación de los factores de riesgo para padecer la enfermedad. Entre ellos y en orden de importancia: hipertensión arterial, tabaquismo, diabetes, obesidad, drogas de uso recreativo, alcohol, sedentarismo, estrés, etc., (los mismos riesgos aplicables a enfermedad coronaria o cardiovascular). Con el control de los dos primeros, se obtiene la reducción del 50% de ellos.

Esto se consigue mejorando la alimentación, incluyendo de 3 a 5 porciones de frutas y/o verduras por día; disminuir el consumo de sal y grasas, realizando actividad física (al menos 2 horas por semana de actividad moderada o 75 minutos de ejercicio intenso) y llevando una vida social activa.

Son medidas esenciales que necesitamos internalizar y hacer costumbre: no fumar, mantener el colesterol dentro de límites seguros, hacer chequeos médicos periódicos y controlar la presión arterial, tratar adecuadamente la diabetes o el síndrome metabólico (grupo de condiciones médicas que ponen en riesgo cierto de desarrollo de diabetes y enfermedades del corazón: hipertensión arterial, glucemias, triglicéridos y colesterol “malo” elevado, grasa abdominal y alrededor de la cintura). También es recomendable realizarse un examen médico y una ecografía de las arterias carótidas para obtener un diagnóstico precoz de posibles obstrucciones arterioescleróticas para poder corregirlas y prevenir con medicación las trombosis y embolias cerebrales.

La actividad física aumenta la fuerza, mejora la circulación, contribuye a prevenir y disminuir la hipertensión arterial, a quemar grasas que tapan las arterias, a llevar oxígeno necesario para todo el cuerpo, a generar endorfinas y bajar el stress. Usar las escaleras en lugar del ascensor, realizar un deporte, andar en bicicleta, caminar hasta el trabajo, bailar son acciones cotidianas que hacen que nos movamos, que se pueden hacer en distintos lugares, sin costo en muchos casos y con grandes beneficios para la salud. Cuando compartimos esas actividades con otros, se potencia el efecto positivo.

¿Cómo actuar en el momento que sucede? ¿Cuáles son sus síntomas?

La aparición brusca de cualquiera de los siguientes síntomas requiere de una consulta médica urgente. La demora empeora el pronóstico. Mientras más temprano sea el tratamiento del ataque mayores serán las posibilidades de sobrevivir y menores las secuelas que se produzcan.

Síntomas de alarma (en caso que se presenten, se debe realizar una consulta médica inmediata):

  • Dificultad para coordinar o articular la palabra

  • Confusión mental

  • Dificultad para tragar la saliva (babeo)

  • Piernas o brazos adormecidos o con menos fuerza

  • Entumecimiento o adormecimiento de alguna parte de la cara

  • Dolor de cabeza muy intenso que no calma con analgésicos comunes

  • Trastornos parciales o totales de la visión

  • Dificultad para coordinar los movimientosEn bebés, la detección es por los síntomas relacionados al embarazo de riesgo, más el cuadro clínico neurológico del niño que muestre que no llora, que no mueve una parte del cuerpo, etc. Y el diagnostico finalmente se comprueba con estudios de imágenes, tomografía cerebral o resonancia de encéfalo.

Existe también otra forma clínica, mas solapada, de pequeñísimos infartos, que por separado no generan síntomas, pero al ser estos múltiples producen deterioro cognitivo configurando lo que conocemos como demencia vascular.

¿Cómo tratarlo?

En el momento:

El mayor problema epidemiológico en el tratamiento del ACV isquémico, es justamente el tiempo que demora el paciente o el sistema de salud para la rápida consulta.

Es fundamental trasladar a la persona afectada inmediatamente a un centro asistencial que cuente con servicio de Tomografía Computada y una Terapia intensiva.

En pacientes seleccionados, y dentro de las primeras 4 horas y media, puede realizarse un tratamiento mediante la administración del RTPA, un químico que alisa o rompe los coágulos que obstruyen las arterias.

Recientemente, la incorporación de la trombectomía mecánica, que utiliza dispositivos de extracción del elemento que produce obstrucción es un avance tecnológico importante ya que extiende la “período de ventana” de opción de tratamiento a 24 horas. Lamentablemente es un recurso que solo está disponible en muy pocos lugares en nuestro país y tiene aún un alto costo económico.

En los ACV hemorrágicos, en el caso de los hematomas, algunos son pasibles de tratamiento quirúrgico para su evacuación, dependiendo de su volumen y su posibilidad de acceder a ellos.

En caso de secuelas:

El ACV a cualquier edad suele dejar secuelas, a veces severas. Es importante saber que 1 de cada 3 personas que lo sufren presentan secuelas graves, que requieren de cuidados especiales y de la asistencia de terceros por el resto de sus vidas. El tratamiento del ACV en el período agudo requiere, indefectiblemente, hospitalización. Pero es muy importante que el paciente pueda ser externado lo más pronto como sus condiciones clínicas lo permitan. El mejor lugar para recuperarse y hacer la rehabilitación es la propia casa del enfermo, con sus cosas, junto a sus afectos.

La secuela más frecuente de un ACV es un déficit neurológico que afecta la mitad del cuerpo del lado contrario al que se produjo la lesión cerebral (hemiplejía) y la mitad de una parte de la cara del mismo lado de la lesión (parálisis facial). Pero, dependiendo de la región del Sistema Nervioso comprometido, las manifestaciones clínicas pueden ser variadas (alteraciones del equilibrio, trastornos para hablar o para tragar, trastornos visuales, pérdida de la memoria, deterioro cognitivo, etc.) 

El tratamiento de las secuelas debe ser intensivo y personalizado. Con los avances actuales es posible trasladar todo lo que el paciente necesite a su propio hogar. La Internación Domiciliaria es un recurso terapéutico de mucha utilidad para la recuperación de las funciones perdidas. Tiene múltiples ventajas y mejora la calidad de vida tanto del enfermo como de su familia.  Evita engorrosos traslados, cuida la economía familiar, fomenta la seguridad, el autocuidado y la independencia.

La neuroplasticidad (capacidad de las neuronas de regenerar nuevas conexiones) es la base de rehabilitación neurológica para mejorar a los pacientes. Un bebe tiene mucha neuroplasticidad y un anciano poca, pero sigue teniendo. Tiene más un jugador de tenis, por ejemplo, al poseer más conexiones cerebrales y más rápidas para ese fin. 

La afasia es por ejemplo una secuela del ACV, y consiste en la imposibilidad de comunicarse a través del lenguaje verbal. De acuerdo a la región del Sistema Nervioso que resulte afectada, una persona puede tener distintos tipos de afasia, “afasia motora o de expresión” (la persona entiende perfectamente lo que se le está requiriendo pero es incapaz de emitir en forma de  palabras lo que está pensando; “afasia sensitiva o de comprensión” (no puede emitir una palabra u oración porque no comprende lo que se le está preguntando o requiriendo, es decir, está fallando la recepción sensitiva o está imposibilitado de construir una idea acorde a las circunstancias coyunturales);  “afasia mixta o sensitivo-motora”  (se da cuando el paciente no entiende y a su vez está imposibilitado motrizmente para expresar una idea).

En la  rehabilitación y recuperación de la afasia, como en el caso de otras secuelas de ACV, se recomienda la atención interdisciplinaria de profesionales de distintas áreas. En la misma participan, además de médicos clínicos y neurólogos, fonoaudiólogos,  terapistas ocupacionales,  kinesiólogos, entre otros. 

Es importante tener en cuenta que la persona siempre que no tenga un trastorno cognitivo asociado, conserva sus sentimientos, sus emociones, sus pensamientos. La imposibilidad de comunicarse como lo hacía previamente le significará una carga emocional muy negativa. Para ello, su entorno deberá acompañarlo, comprenderlo, ayudarlo a transitar esta fase, esencial para su recuperación

Cifras:          

  • El ACV es la tercera causa de muerte en el mundo y la primera causa de discapacidad según la Organización Mundial de la Salud.

  • Nueve de cada 10 ACV son “silenciosos”, manifestándose mayormente con deterioro cognitivo

  • Un tercio de los pacientes con ACV mueren al momento del evento, otro tercio queda con secuelas graves (pasan a ser dependientes de terceros) y el tercio restante queda con secuelas leves.

  • Es la primera causa de invalidez en los adultos mayores. Sin embargo, en los últimos años ha aumentado en personas menores de 45 años.

  • Un 85% de los ACV son isquémicos, mientras que los hemorrágicos representan el 15% restante.

  • Los ACV están entre las enfermedades no transmisibles (ENT), las cuales representan más del 70% de las muertes a escala global. Se estima que 5.5 millones de personas murieron de un derrame cerebral en 2016 (fuente: https://ourworldindata.org/about).

En función de todo lo comentado, insistimos que la prevención de los factores de riesgo sigue siendo la mejor medida contra el ACV.

Ante la sospecha de que un accidente esté ocurriendo, concurrí al centro más cercano.

Una vez instalado y ante la secuela, la rehabilitación intensiva es la mejor opción para disminuir la incapacidad y la dependencia. La reinserción social y familiar son pilares fundamentales para una mejor calidad de vida.

Por el Dr. Eduardo Silvestre, médico pediatra, Divulgador Científico de Grupo Medihome (M.N. 57.969)

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