Martes 13 de Noviembre de 2018

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29 de octubre, día Mundial de Lucha contra el ACV. Cada 2 segundos una persona sufre un Ataque Cerebro Vascular

Los ataques cerebro vasculares son la segunda causa de muerte en Argentina y la primera causa de discapacidad en adultos. La prevención de los mismos se basa en el control de los factores de riesgo.

29 de octubre, día Mundial de Lucha contra el ACV. Cada 2 segundos una persona sufre un Ataque Cerebro Vascular

Los ataques cerebro vasculares son la segunda causa de muerte en Argentina y la primera causa de discapacidad en adultos. La prevención de los mismos se basa en el control de los factores de riesgo.

Se estima que cada año, 17 millones de personas padecerán esta enfermedad a nivel global, de las cuales aproximadamente 5 millones sobrevivirán con secuelas que les dificultarán su vida diaria. 1 de cada 6 hombres y 1 de cada 5 mujeres sufrirá un Ataque Cerebro Vascular a lo largo de su vida, siendo 1 de cada 10 muertes a nivel mundial.

En Argentina, es la segunda causa de muerte, produciéndose 53.000 ataques al año.  “La mortalidad de esta patología es alta, siendo imprescindible que se mejore el acceso a la información, los programas de prevención y concientización, así como la regulación de una Ley (S3231) que ya fue presentada en el Senado de la Nación y que tiene como objetivo primario la incorporación del Ataque Cerebro Vascular y sus tratamientos integrales en el PMO (Programa Médico Obligatorio)”, señaló el Dr. Julio Fernández, Neurocirujano del Hospital Padilla de Tucumán.

¿Qué es un Ataque Cerebro Vascular?

Existen dos tipos de Ataque Cerebro Vascular, el isquémico y el hemorrágico. El primero de ellos se produce cuando un vaso sanguíneo que irriga sangre al cerebro resulta bloqueado por un coágulo de sangre, produciendo un infarto cerebral. El Ataque Cerebro Vascular hemorrágico se produce cuando un vaso sanguíneo de una parte del cerebro se debilita y se rompe. Esto provoca una hemorragia en el cerebro que daña a las células del mismo, matándolas.

En general el isquémico se da en entre el 75 y el 80% de los casos, siendo el hemorrágico el de menor incidencia con un 20% de ocurrencia. La mortalidad en un Ataque Cerebro Vascular supera el 14% a los 30 días isquémicos, un paciente que tuvo la patología tiene un 26% de repetir el cuadro en los primeros 5 años y el 39% en los 10, si no modifica su estilo de vida. Cada minuto que el cerebro pasa sin oxígeno en un Ataque Cerebro Vascular Isquémico se pierden alrededor de 2 millones de neuronas, y por cada hora el cerebro envejece 3,6 años.

Factores de riesgo, síntomas y tratamientos

Se calcula que el 25% de los ACV mundiales se producen en menores de 65 años y que los casos de pacientes jóvenes que los sufren se encuentran en incremento.

“Los factores de riesgo se encuentran, la hipertensión, el sedentarismo, una mala alimentación, altos niveles de colesterol, consumo de tabaco y alcohol, la obesidad, la diabetes y la fibrilación auricular. El 90% de los ataques cerebrovasculares, están ligados a dichos factores de riesgo, los cuales son posibles de evitar y controlar”, mencionó el Dr. Fernández.

En cuanto a los síntomas, el Dr. Fernández mencionó que, “los más comunes que se presentan son: dolor de cabeza intenso, pérdida del equilibrio súbita, pérdida de la visión, dificultad para hablar, escribir o comunicarse, falta de coordinación o sensibilidad en una de las extremidades del cuerpo y la cara”.

Existe una ventana de tiempo durante la cual se pueden implementar dos tratamientos fundamentales para evitar las secuelas. Entre 3 y 4,5 horas después de iniciados los síntomas, se puede suministrar un fármaco que disuelve el coágulo o trombo que está obstruye una arteria cerebral. Entre 6 y 8 horas después del comienzo del ataque cerebral, se puede introducir un dispositivo stent extractor de trombos que “destapa” la arteria ocluida y restablece la circulación normal de sangre por el cerebro. En el caso de aquellos pacientes que superaron las 4 horas con el cuadro y se encuentran con coágulos muy grandes, se puede realizar la trombectomía mecánica; un procedimiento de mínima invasión utilizado para extraer coágulos que obstruyen las arterias cuando se produce un ataque cerebral de tipo isquémico.

La situación en Argentina y el caso Tucumán

En Argentina son muchos los centros de salud que no tienen elementos (tomógrafo, resonador, servicio de hemodinamia, o la droga rTpa en la farmacia) para diagnosticar un ataque cerebral. En la misma línea, muchos son los pacientes que no reciben atención en el periodo de ventana terapéutica en el que está ocurriendo el Ataque Cerebro Vascular.

Se calcula que en Argentina no hay más de 25 centros de salud con la capacidad de diagnosticar y tratar un ACV. De los cuales, por ejemplo, solo 11 de 23 provincias cuentan con la capacidad de realizar una trombectomía mecánica, en una fase aguda de la patología. De esta manera, el acceso a la salud y la pobreza se convierten en un factor de riesgo a la hora de prevenir el Ataque Cerebro Vascular.

Pero si bien aún falta mucho para que el sistema de salud argentino funcione correctamente, en Tucumán, se puso en marcha el Programa Integral para el Tratamiento del ACV. Este proyecto tiene un año de funcionamiento al que se integraron el hospital público Padilla y dos clínicas privadas, el sanatorio 9 de Julio y la Clínica Mayo; los únicos establecimientos en la provincia que cuentan con equipo y tecnología para tratar estos casos.

El Programa cuenta con dos ambulancias equipadas y la posibilidad de utilizar un helicóptero sanitario. “Hay un radioperador entrenado que responde pedidos de asistencia en una línea telefónica y, ante síntomas compatibles con ACV, envía un móvil o, en caso de ser un lugar inaccesible, un helicóptero”, puntualizó el Dr. Julio Fernández, Neurocirujano del Hospital Padilla de Tucumán. A partir de la recepción del radioperador se realiza una pre notificación a un grupo de 50 profesionales, entre los que se encuentran, emergentólogos, neurólogos, neurocirujanos, neurorradiólogos intervencionistas, intensivistas y enfermeros. De esta manera, cuando el paciente llega al Hospital se encuentra con un equipo esperándolo para realizar el diagnóstico y tratamiento correcto.

En busca de una Ley

Durante el 2017, un grupo de especialistas en neurología presentó un proyecto al Senado, un proyecto de Ley (S3231) que propone garantizar el acceso de toda la población a la prevención, diagnóstico y tratamiento del ACV. Entre los objetivos de la Ley se encuentra, la creación de un registro único de establecimientos públicos y privados que puedan dar atención a quien sufre un ACV, implementar un código de ACV con las distintas jurisdicciones para el sistema de traslados público como privado y realizar campañas de concientización, entre otros.  Muchas veces sucede que algunos centros de salud cuentan con tomógrafo, rTpa, pero no tienen personal que pueda administrarlo, otros tienen tomógrafo, pero no cuentan con rTpa o viceversa, incluso hay casos donde todo lo anterior se cumple, pero falta el equipo de hemodinamia”, agregó el Dr. Fernández.

El objetivo de la Ley es el de incorporar al PMO (Programa Médico Obligatorio) y a la cobertura de los prestadores de salud el tratamiento integral del ACV, para que el paciente que se encuentre con los síntomas pueda rápidamente recibir la atención necesaria y así salvar su vida.

Fuente: 

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