Sabado 23 de Septiembre de 2017

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Caidas: ¿es posible evitarlas?

Las caídas, sobre todo en el caso de las personas mayores, pueden provocar distintas consecuencias: desde hematomas hasta fractura de cadera, lo que tal vez le genere al paciente un molesto recorrido por consultorios de médicos y diversos especialistas como kinesiólogos, traumatólogos. O también, la pérdida de la autonomía, por miedo a volver a caerse.

Caidas: ¿es posible evitarlas?

Las caídas, sobre todo en el caso de las personas mayores, pueden provocar distintas consecuencias: desde hematomas hasta fractura de cadera, lo que tal vez le genere al paciente un molesto recorrido por consultorios de médicos y diversos especialistas como kinesiólogos, traumatólogos. O también, la pérdida de la autonomía, por miedo a volver a caerse.

 De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la edad es uno de los factores de riesgo de las caídas, y son los mayores de 65 años el grupo más expuesto.
La OMS define a las caídas como “acontecimientos involuntarios que hacen perder el equilibrio y caerse sobre el piso u otra superficie firme que lo detenga”. Si bien actualmente diferentes entidades y profesionales de la salud investigan los factores de riesgo e implementan estrategias preventivas de caídas, podemos tomar ciertos cuidados a fin de no caernos. De esta manera, evitaremos también depender de otra persona, sea familiar, amigos o médico que nos asista.

 La prevención de las caídas tiene por objeto no solo evitar golpes, fracturas, y otros dolores corporales que pueden paralizar nuestra rutina, ya que caerse puede además, producir efectos emocionales: sentir vergüenza, desconcierto, tristeza; y empezamos a preguntarnos: “¿Cómo me puede pasar a mí, que siempre fui tan activo?”. A veces, pensamos que las otras personas nunca han sufrido un episodio de este tipo que ha afectado su estado de ánimo.

 

La incidencia de caídas en personas de cierta edad es un hecho repetitivo pero, como dijimos antes, evitable.

 Si hacemos del autocuidado parte de nuestra rutina, podemos ser protagonistas de la prevención:
 

 - Observar nuestra casa y la de nuestros adultos mayores, haciendo una evaluación y modificando pequeños detalles, tales como: la disposición de los muebles, tratar de no caminar descalzo o con ojotas sobre superficies mojadas, siempre buscar un punto de apoyo firme, evitar las alfombras, etcétera.
 

 - Una decisión favorable para prevenir caídas es comenzar actividades que fortalezcan el equilibrio dinámico y el fortalecimiento muscular; como tai-chi o yoga; ambas disciplinas nos ofrecen estos beneficios debido a que, al fortalecer los músculos, nos permite una buena postura, mantenernos bien derechos y, en consecuencia, con mayor equilibrio.
 

Alimentarnos correctamente es un factor importante para poder prevenir complicaciones de las caídas, ya que ingerir cantidades suficientes de calcio, hierro y vitamina D fortalece nuestros huesos y músculos dando mayor estabilidad. Un cuerpo y una mente flexibles son fundamentales y nos garantizan estrategias para la prevención.


 Fuente: Lic. Emilia Romio, Programas Especiales OMINT.

 

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