Sabado 23 de Septiembre de 2017

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¿Por qué hay cada vez más celíacos en Argentina? 

¿Por qué hay cada vez más celíacos?... ¿Por qué antes no conocíamos ninguno y actualmente es difícil no encontrar algún celíaco en el entorno cercano?

¿Por qué hay cada vez más celíacos en Argentina? 

¿Por qué hay cada vez más celíacos?... ¿Esto es causado por la forma en que comemos?... ¿De repente a todo el mundo lo diagnostican celíaco?... ¿Por qué antes no conocíamos ninguno y actualmente es difícil no encontrar algún celíaco en el entorno cercano?... ¡Parecería que la celiaquía se puso “de moda”!... ¿Por qué en otros países no hay tantos celíacos como acá?

Estas son algunas de las preguntas y comentarios que me llegan en el consultorio, a través de mails desde que figuran mis datos en Facebook como nutricionista de la Asociación Celíaca Argentina ACA, oen alguna comida cuando se menciona que hay algún celíaco que no puede ingerir tal o cual alimento, o inclusive por parte de quienes en alguna reunión social se enteran que estoy trabajando en el tema.

Cualquiera sea la razón que motive estas preguntas y cuestionamientos, el interés de estas personas y la falta de información me invitan a esclarecer el concepto de celiaquía, qué la produce, cómo diagnosticarla y por qué es importante tener ciertos cuidados.

Lo primero que me gustaría aclarar, es que la celiaquía es una patología autoinmune, es deciruna enfermedad causada porque el propio sistema inmunitarioataca a las células de nuestro organismo en lugar de protegerlas, convirtiéndoseasí en agresor y dejando de cumplir su función protectora.

En el caso concreto de la celiaquía, el sistema inmune ataca al intestino delgado provocandosu inflamación crónica.  Por tal motivo muchos nutrientes no puedan ser bien absorbidos aunque se consuman en cantidad suficiente y son excretados sin que el organismo pueda aprovecharlos. Su ausencia prolongada provoca enfermedades por déficit, pudiendo llegar,  en casos extremos, hasta la desnutrición.  (Ej: falta de hierro, provocando anemias por déficit; de  calcio, provocando osteopenia u osteoporosis, entre otras). 

Considero importante hacer hincapié en que la celiaquía tiene lugar al consumir gluten, pero únicamente en personas inmunológicamente sensibles, es decir que por más gluten que consuma no seré celiaco si no tengo la predisposición genética necesaria para serlo.

Tampoco  desarrollaré la enfermedad, aun siendo susceptible a ello, si no consumo gluten en mi dieta. Por ejemplo un bebé que nace con una carga genética que lo predispondría a padecer celiaquía, no la desarrollará mientras reciba lactancia materna o fórmulas libres de gluten o en tanto no incorpore en su alimentación los cereales contraindicados en esta patología: trigo, avena, cebada y centeno, pero podría hacerlo al incorporar gluten en su alimentación.

Cabe aclarar que la enfermedad celíaca puede aparecer en cualquier momento de la vida, aunque se estima que la prevalencia es mayor entre la población infantil, donde se calcula que 1 de cada 80 niños son celíacos, en comparación con la cifra de 1 cada 100 que se maneja para la población adulta.

Podemos encontrar  poblaciones con mayor índice de celiaquía, cuya relación puede deberse: - a su estilo de alimentación, que de ser rica en TACC produciría el efecto gatillo en las personas sensibles a desarrollar la enfermedad; - a su composición étnica, por ejemplo, es sabido que la raza blanca, de origen europeo es más proclive a padecer la enfermedad  y/o - a la predominancia de determinados grupos poblacionales, ya que se da más en mujeres que en hombres. Todavía hoy se desconoce el origen de tal propensión.

A su vez, los familiares de pacientes celíacos constituyen una población de riesgo en la cual se deben llevar a cabo los estudios correspondientes para detectar celíacos aún sin diagnosticar y poder comenzar así con los cuidados correspondientes.

Y no es que hoy la celiaquía esté de moda, sino que poco a poco se va adquiriendo mayor conciencia de la importancia de su diagnóstico precoz. Esto hace que sean cada vez más los celíacos diagnosticados, ya sea producto de la presencia de síntomas que llevan al médico a solicitar la realización de análisis,  o como dije antes, en familiares de celíacos por constituir una población de riesgo, o bien por la realización de análisis de rutina en donde el médico decide incluir la determinación de marcadores genéticos y anticuerpos específicos.

Es fundamental alentar al celíaco recientemente diagnosticado a no deprimirse ni desanimarse. Cuanto antes se detecte la enfermedad, menos riesgos corre de padecer complicaciones y por otro lado, la  celiaquía sólo se da en presencia de gluten: si no hay gluten en la dieta no se es “enfermo”, sino que solo se tiene “condición” de celíaco.

- DCG (dieta con gluten) = enfermo celíaco, - DLG (dieta libren de gluten)= persona sana con condición celíaca (tal condición le impide consumir gluten en cualquier momento, sea cual sea la cantidad y por el resto de su vida, aunque no presentara  síntomas evidentes de intolerancia al gluten, porque de hacerlo sí será un enfermo celíaco).

Esta situación debe tenerla clara un celíaco, pero más aún los profesionales de la salud que tratan con ellos: médicos clínicos, gastroenterólogos, inmunólogos, endocrinólogos, licenciados en nutrición y entidades de ayuda al celíaco.

Me preocupa sobremanera cruzarme con pacientes a los que algún profesional les dijo “que eran un poco celíacos”, no se es poco o muy celíaco, se es o no se es, independientemente del grado de deterioro que presente su mucosa intestinal y por lo tanto DEBE llevar de por vida una DLG.

En otros casos, al sacar el gluten de su dieta, los síntomas mejoran o hasta desaparecen con el transcurso de los meses producto del restablecimiento de sus vellosidades y el profesional que los trata, los autoriza a realizar “transgresiones ocasionales”. No se trata de fundamentalismos, pero si no se puede, NO se puede y esto no es un capricho: cuando se consume gluten, las vellosidades que se recuperaron tras la DLG vuelven a aplanarse y tardan meses en volverse a recuperar, por lo que con que un celíaco realice 4 transgresiones al año, una cada tres meses, me aseguro que su mucosa intestinal esté lastimada por el término de un año entero.  Entonces me pregunto: ¿Prefiero caerle bien a mi paciente, que confía en mí, autorizándolo desde mi saber, a que realice transgresiones ocasionales o le explico el riesgo de hacerlo, con empatía pero también con firmeza,  aunque no fuera lo que esperaba escuchar? Y si aun así, sabiendo a lo que se expone, el paciente decidiera transgredir la dieta,  tengo el deber de seguir acompañándolo y asesorándolo sin engaños e intentando por todos los medios, disuadirlo para que realice correctamente la DLG.

Lo que reviste más gravedad es que el paciente confía y cree en el profesional que le da estas licencias. Incluso frente a uno que lo deja  y otro que no, probablemente le recomiende a quien  padece lo mismo, que acuda a este profesional “más humano, capaz de ponerse en su lugar”, en vez de a aquel “intransigente, que dice que no a todo porque no es él quien tiene que cuidarse y sentirse diferente”. Entonces, tengamos claro que cuando permitimos a un celíaco consumir gluten, sea en la medida que sea, le estaremos ocasionando un daño.

Sabemos que trigo, avena, cebada y centeno son desaconsejados para un celíaco, por su contenido en gluten. Se hace indispensable asegurarse que tampoco lo ingieran a través de productos alimenticios que pudieran contenerlo por formar parte de sus ingredientes o bien por haber sido contaminados durante su producción, almacenamiento, transporte o manipulación y para esto existe el listado oficial de la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología médica), donde figuran todos los productos alimenticios y medicamentos debidamente analizados y aprobados.

Es necesario además estar al tanto de las actualizaciones dado que constantemente se van incorporando nuevos productos, que no figuran en el listado hasta el año siguiente, y en otros casos, algunos productos se dan de baja por diversos motivos. Ocurrió recientemente, que las salchichas Vienissima, que figuraban entre los productos aptos , en la actualidad no lo son debido a un incendio en la planta, que obligó a tercerizar su producción no pudiendo por el momento asegurar que las mismas sean libres de TACC ya que podría existir contaminación cruzada; esta situación fue expuesta en la actualización mensual que publica la ACA a sus asociados y fue dada a conocer por la misma entidad a través de Facebook,  por considerar de suma urgencia su publicación, teniendo en cuenta que se trata de un producto de alto consumo entre la población celíaca infantil.

Ni profesionales ni pacientes  necesitamos saber este listado de memoria, pero sítenemos los profesionales el deber de aconsejar que se consuma únicamente lo que se encuentre debidamente inscripto y nada de lo que no figure en la guía aunque el productor asegure haber tenido todos los cuidados, o por lo menos no hacerlo, hasta tanto esté inscripto, lo que nos garantiza una DLG sin sorpresas.

 

Marita Alonso

 MN 988

 Lic. en nutrición UBA.  Departamento de Nutrición de la Asociación Celiaca Argentina

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