Domingo 16 de Diciembre de 2018

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20 de Octubre Día Mundial de la Osteoporosis

8 de cada 10 mujeres no reciben tratamiento en el primer año posterior a una fractura relacionada a la osteoporosis.

La osteoporosis es una enfermedad de gran prevalencia y alta morbilidad.

20 de Octubre: Día Mundial de la Osteoporosis

8 de cada 10 mujeres no reciben tratamiento en el primer año posterior a una fractura relacionada a la osteoporosis.

La osteoporosis es una enfermedad de gran prevalencia y alta morbilidad.

Para su tratamiento, es importante consumir calcio y vitamina D adecuadamente, realizar actividad física, y en caso de ser necesario, realizar tratamientos para disminuir el riesgo de fracturas.

La osteoporosis es una enfermedad esquelética sistémica caracterizada por baja masa ósea y deterioro de la microarquitectura con la consecuente disminución de la resistencia ósea. La baja masa ósea es el principal factor determinante del desarrollo de fracturas osteoporóticas, la cual dependerá de la adquisición del pico de masa ósea –determinado por la genética del individuo- durante el crecimiento y la pérdida de hueso en la edad adulta.

En conmemoración del 20 de octubre, Día Mundial de la Osteoporosis, el Instituto de Diagnóstico e Investigaciones Metabólicas (IDIM) explica a la comunidad la importancia del cuidado de los huesos, además de brindar algunas recomendaciones para ayudar a la prevención de la osteoporosis.

Hasta los 30 años aproximadamente, los huesos se encuentran en período de crecimiento, en donde el hueso alcanza el pico de masa ósea, el momento de mayor osificación. Luego, hasta los 50 años, el hueso pasa al período de mantenimiento, y finalmente comienza una etapa de disminución. La masa y fortaleza ósea conseguida al final del período de crecimiento constituye un factor crítico en cuanto al riesgo de fracturas osteoporóticas en la edad adulta.

“Es importante recordar que una fractura previa duplica el riesgo de cualquier fractura subsiguiente. La mayoría de los pacientes no son tratados luego de una fractura relacionada a esta enfermedad: 8 de cada 10 mujeres no reciben tratamiento en el primer año posterior a una fractura relacionada a la osteoporosis” menciona el Prof. Dr. José Zanchetta, Presidente y Director Médico General de IDIM (M.N. 45563).

La fisiología de la salud ósea comprende a una serie de factores interrelacionados: la genética, factores mecánicos (por ejemplo, actividad física), el estado hormonal y la nutrición, que cumple un rol muy importante. Existen dos nutrientes claves para la salud ósea: el calcio y la vitamina D.

El calcio es un nutriente indispensable para el organismo ya que el cuerpo no lo fabrica. El 99% del calcio está depositado en los huesos, por lo que diariamente se tiene que consumir este nutriente, ya que las personas nacen con 28 gr de calcio y en la edad adulta llegan a tener 1000 a 1300 gr. Para lograr esto es necesario que todos los días se consuma aproximadamente 800 mg de calcio. Si no se realiza el aporte necesario el organismo recurrirá al hueso para obtenerlo, descalcificando cada vez más al individuo.

¿Qué cantidad de calcio se necesita?

Las cantidades varían según las edades y estados biológicos (ej: embarazo, lactancia). Es por eso que el IDIM facilita una guía para que la comunidad sepa si está cubriendo los requerimientos diarios que necesita el cuerpo para una buena calidad ósea. Cuando se presenta intolerancia a los lácteos, inapetencia o cualquier otra circunstancia por la cual la persona no pueda ingerir lácteos, la administración combinada de alimentos y suplementos pueden ayudar a alcanzar los requerimientos diarios de calcio de una manera más fácil y eficaz.


¿Qué  alimentos poseen calcio?

Lo más importante a tener en cuenta no es solo el contenido de calcio de cada alimento sino que ese calcio sea biodisponible, es decir, que sea aprovechable por el organismo. 

Gracias a múltiples estudios se sabe que los alimentos que aportan una mejor biodisponibilidad del calcio son los lácteos. Otros alimentos, como soja, brócoli y espinaca, también son fuentes de calcio, aunque con menor biodisponibilidad; aun así no debemos desecharlos. Todo lo contrario: es conveniente incorporarlos porque contienen vitaminas y nutrientes que también son beneficiosos para la salud del hueso.

En relación a las personas con intolerancia a los lácteos, alimentación vegetariana, veganos o naturistas en general que no ingieran lácteos, existen otras opciones para alcanzar la meta de calcio diario recomendado. Es importante mencionar que la dieta de estas personas debe ser realizada conjuntamente con un profesional que oriente los modos de sustituir y favorecer la absorción de nutrientes.

A continuación, se presenta una guía de alimentos por porciones ricos en calcio:

Por otra parte, el IDIM estará dando dos charlas abiertas a la comunidad, donde se brindarán sugerencias y recomendaciones para fortalecer la salud de los huesos. Las mismas estarán a cargo de la Dra. María Belén Zanchetta, especialista en endocrinología y osteología (M.N. 106.937). 

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