Sabado 25 de Noviembre de 2017

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2016: AÑO EN QUE EL ZIKA EVOLUCIONÓ DE UNA EMERGENCIA A UN DESAFÍO DE SALUD PÚBLICA A LARGO PLAZO

Hacia finales del año, 22 países informaron casi 2.500 casos de síndrome congénito asociado con zika, entre los 48 Estados de la región que reportaron más de 500.000 casos.

2016: AÑO EN QUE EL ZIKA EVOLUCIONÓ DE UNA EMERGENCIA A UN DESAFÍO DE SALUD PÚBLICA A LARGO PLAZO

Hacia finales del año, 22 países informaron casi 2.500 casos de síndrome congénito asociado con zika, entre los 48 Estados de la región que reportaron más de 500.000 casos.

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En 2016, el virus del Zika se propagó rápidamente a través de las Américas después de su aparición inicial en Brasil en mayo de 2015. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) respondió rápidamente, desplegando más de 80 misiones de expertos para ayudar a sus Estados Miembros a hacer frente a la epidemia y lanzó una nueva estrategia regional para prevenir y controlar los virus transmitidos por mosquitos, que amenazan a unas 500 millones de personas en la región.

Al cierre del año, 48 países y territorios del continente americano reportaron más de 532.000 casos sospechosos de zika, incluyendo 175.063 casos confirmados. Además, 22 países y territorios informaron de 2.439 casos de síndrome congénito asociado con el virus. Cinco países habían notificado casos de transmisión sexual de zika.

El zika, el primer flavivirus transmitido por mosquitos que también se descubrió que lo hace por vía sexual y es conocido por causar defectos de nacimiento, se extendió rápidamente. Antes de 2015, poco se sabía acerca del zika aparte de los informes de pequeños brotes anteriores en Micronesia y en la Polinesia Francesa. Pero el brote en el noreste de Brasil atrajo la atención y aprehensión global, ya que las imágenes gráficas de recién nacidos con microcefalia, o cabezas más pequeñas que las normales, aparecieron ampliamente.

La directora de la OPS, la doctora Carissa F. Etienne, relató la repentina aparición del zika en Brasil en mayo de 2015 y su rápida propagación en las Américas, señalando que “nadie podría haber imaginado hace dos años que nuestros niños serían afectados por la microcefalia como resultado de un enemigo alguna vez dormido”. En un discurso en noviembre de 2016 en la Sociedad Norteamericana de Medicina Tropical e Higiene(ASTMH), Etienne señaló: “Todavía hay un largo camino por recorrer. El desarrollo de nuevas herramientas asequibles por parte de la comunidad científica, incluyendo pruebas diagnósticas y una vacuna contra el zika, así como la innovación en el control de vectores, es una prioridad urgente. Nuestros sistemas de salud tendrán que estar preparados para asegurar la introducción de estas nuevas herramientas y que sus beneficios lleguen a todos, no sólo a unos pocos”.

En la Región de las Américas, “el zika fue confirmado por primera vez mientras nos preparábamos para el ébola y respondíamos al chikungunya”, recordó Etienne. “Fueron astutos trabajadores de salud de primera línea quienes primero comprendieron que estaban detectando algo extraño. En efecto, nuestra experiencia en zika demuestra una vez más que el buen juicio y la conciencia clínica sobre los casos atípicos son cruciales para la detección oportuna de enfermedades emergentes. También indica la importancia de invertir en la fuerza laboral de salud como la primera línea de defensa contra estas amenazas”, consideró.

La enfermedad del Zika es causada por un virus que es transmitido principalmente por mosquitos Aedes aegypti infectados y a través de relaciones sexuales. Las personas infectadas suelen tener síntomas leves. Estos síntomas, que normalmente duran de dos a siete días, pueden incluir fiebre, erupciones cutáneas, conjuntivitis, dolores musculares y articulares, malestar general o dolores de cabeza. Actualmente no existe tratamiento o vacuna específica. Se sabe que el virus circula ahora en África, las Américas, Asia y el Pacífico.

Cuando grupos de bebés con microcefalia y casos del síndrome de Guillain-Barré fueron notificados en el mismo momento y lugar que los brotes de virus Zika, la OPS, oficina regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), comenzó a publicar una serie de alertas a partir de diciembre de 2015.

Posteriormente, el 1 de febrero de 2016, la OMS declaró que el virus de Zika, la microcefalia y los demás trastornos neurológicos asociados, constituían una emergencia de salud pública de importancia internacional (PHEIC). El brote de zika se extendió rápidamente no sólo a través de las Américas, sino también a otras regiones, hasta el punto que 75 países y territorios de todo el mundo reportan ahora evidencia de transmisión local de zika transmitida por mosquitos desde 2007, 13 países tienen evidencia de transmisión del virus de persona a persona sin la intervención de mosquitos, y 29 países reportaron casos de microcefalia y otras malformaciones.

Los científicos e investigadores también respondieron rápidamente, aumentando enormemente el conocimiento global sobre este virus previamente poco conocido. Más de 1.500 trabajos de investigación han sido publicados, lo que confirma que el zika puede infectar a las madres y los niños por nacer y matar las células cerebrales, causando una variedad de defectos de nacimiento. Los investigadores continúan  encontrando una gama más amplia de efectos en el “síndrome congénito de Zika”, incluyendo anomalías cerebrales, defectos del tubo neural, anormalidades oculares, problemas auditivos, irritabilidad, convulsiones, dificultades de alimentación y otros.

Los expertos consideran ahora que el zika es en un desafío a largo plazo para la salud pública, tras la declaración del Comité de Emergencia de la OMS sobre Zika de que la fase de emergencia de la epidemia había terminado. Las actividades de coordinación y respuesta de la OPS/OMS se están replegando en un programa a largo plazo de detección, prevención, atención y apoyo, junto con investigaciones adicionales para fortalecer la preparación y la respuesta en los países afectados.La OPS presta apoyo técnico a sus países miembros en todos los aspectos de la vigilancia y el control del zika, con especial atención a la gestión clínica, los servicios de laboratorio y el control de los mosquitos que transmiten este virus, pero también dengue, chikungunya y fiebre amarilla, entre otros. Los socios regionales están trabajando en investigaciones para encontrar metodologías innovadoras de control de vectores, tales como la utilización de mosquitos infectados por la bacteria wolbachia. La educación y la participación comunitaria en la eliminación de los criaderos de mosquitos es una herramienta crucial en la lucha a largo plazo contra el zika

06 ene 17

Fuente Consenso

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