Sabado 23 de Septiembre de 2017

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2 DE MAYO, DÍA MUNDIAL DEL ASMA

Asma: el control total de la enfermedad es posible

2 DE MAYO, DÍA MUNDIAL DEL ASMA

Asma: el control total de la enfermedad es posible

Bajo la consigna “Mejor aire, respirar mejor”, el  próximo martes 2 de mayo se conmemora el Día Mundial del Asma. Un mejor entendimiento de la enfermedad, un diagnóstico precoz, un tratamiento adecuado y el cuidado del ambiente son cruciales para alcanzar el control del asma. En la Argentina se estima que cada año mueren 400 personas a causa de esta afección cuya prevalencia estimada en adultos es de 6%, y en niños y adolescentes llega a 15%. 

La necesidad de cuidar el medio ambiente para mantener un aire más limpio, libre de contaminantes y polución es fundamental no sólo para cuidar a quienes viven con asma, sino que también resulta urgente para que todos podamos respirar mejor. Al conmemorarse el Día Mundial del Asma, la Iniciativa Global para el Asma (GINA) y en nuestro país la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (AAAeIC), presentan el lema "Asma: mejor aire, respirar mejor". El objetivo es informar y crear conciencia sobre el asma bronquial, con el fin de mejorar el cuidado de quienes la padecen en todo el mundo.

Según estimaciones de la OMS, en la actualidad hay 300 millones de pacientes con asma, lo que constituye una de las enfermedades crónicas más frecuentes, y la más prevalente en niños. En la Argentina, se calcula que la prevalencia del asma en los niños y adolescentes es del 15%, según el Estudio Internacional de Asma y Alergias en la Niñez (ISAAC) fase III. En adultos, la prevalencia estimada es del 6%, según el trabajo realizado y presentado en 2015 por el Ministerio de Salud de la Nación, la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR), el instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias “E. Coni” y la AAAeIC “Estudio de Prevalencia de Asma en personas de 20 a 44 años”.

El asma es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias (bronquios) caracterizada por ataques recurrentes de tos, sensación de falta de aire y sibilancias (silbidos en el pecho), que varían en severidad y frecuencia. Estos síntomas pueden sobrevenir varias veces al día o a la semana, y en algunas personas, se agravan durante la actividad física o por la noche.

Durante una crisis o ataque de asma, los bronquios se inflaman y se estrechan las vías aéreas, provocándose una disminución del flujo de aire que entra y sale de los pulmones. Estos fenómenos son desencadenados habitualmente por infecciones virales, alérgenos y contaminantes ambientales. Tal es el caso por ejemplo de los granos de polen que se dispersan con facilidad por el aire por su tamaño y forma y provocan una hipersensibilidad que ocasiona rinoconjuntivitis y asma bronquial polínica, más frecuentemente entre los habitantes de centros urbanos ya que la contaminación de las ciudades potencia los efectos alergénicos. Para este tipo de casos, existen recursos como la aplicación Alerta Polen que permite saber a la persona alérgica conocer el nivel polínico preponderante y diario de la zona que habita y el grupo de especies generadoras de polen al cual es alérgico.

A menudo el asma no se diagnostica correctamente, no recibe el tratamiento adecuado ni se indican medidas preventivas, creándose así una importante carga para los pacientes y sus familiares, que ven limitadas sus actividades físicas e intelectuales con el consecuente deterioro en su calidad de vida.

Gracias a los adelantos terapéuticos actuales, la mortalidad por asma ha disminuido en las últimas tres décadas; no obstante, según la OMS, en el año 2005 fallecieron 255.000 personas por esa causa, y en nuestro país mueren unas 400 personas al año. Esta situación puede evitarse, por tanto debemos hacer más esfuerzos para lograr el objetivo propuesto: el control total de la enfermedad.

¿Cómo tratar el asma? A pesar de que la terapia en base a corticoesteroides y broncodilatadores inhalatorios constituye la primera línea de tratamiento, en un gran porcentaje de pacientes, sobre todo en la infancia, el asma es de origen alérgico. Además, 6 de cada 10 pacientes con asma severa son alérgicos, por lo que el estudio de la sensibilización a alérgenos inhalatorios tanto del interior de los hogares como del exterior y el posterior tratamiento específico (inmunoterapia específica) constituye una herramienta extremadamente útil al lograr modificar el curso natural de la enfermedad.

Es indudable que el mejor entendimiento, el diagnóstico temprano más un adecuado tratamiento y control ambiental son cruciales para controlar esta enfermedad.

*Asesoró: Claudio Parisi, presidente de la  Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (AAAeIC),  coordinador GT Alérgeno Alimentario ILSI Argentina. MN: 95292.

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