Miercoles 19 de Diciembre de 2018

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EXTIRPAN UN TUMOR DE 25 KILOS A UNA MUJER DE LA MATANZA EN UN HOSPITAL PÚBLICO DE LA PROVINCIA

Es el más grande del que se tiene registro en hospitales provinciales. Nacía en el ovario y se extendía a todo el abdomen. La masa tumoral era tan grande que apenas podía moverse y respirar. La cirugía en el Güemes, de Haedo fue un éxito.

El caso no registra antecedentes  
EXTIRPAN UN TUMOR DE 25 KILOS A UNA MUJER DE LA MATANZA EN UN HOSPITAL PÚBLICO DE LA PROVINCIA

Es el más grande del que se tiene registro en hospitales provinciales. Nacía en el ovario y se extendía a todo el abdomen. La masa tumoral era tan grande que apenas podía moverse y respirar. La cirugía en el Güemes, de Haedo fue un éxito.

Un equipo médico del hospital provincial Güemes de Haedo extrajo con éxito un tumor ovárico de 25 kilos a una mujer de 42 años. La paciente, oriunda de La Matanza, salió del quirófano con un peso de 110 kilos, casi 30 menos de los que tenía cuando entró al hospital.

El tumor gigante abarcaba todo el abdomen y formaba una pelota aparte, a la altura del ovario, que le caía sobre la pierna derecha. Por las dimensiones del tumor, el caso resulta el más grande del que se tiene registro en el país.

“En casi 30 años de cirujano nunca vi un tumor de semejante tamaño”, dijo Alberto Kiplizlian, responsable de la operación. El médico calculó que esa formación tumoral tenía unos 4 años de evolución.

En este caso, el tumor estaba formado por una especie de cápsula sólida que pesaba unos 10 kilos. Adentro contenía 15 litros de un líquido viscoso y sanguinolento que los médicos drenaron poco a poco con un aspirador.

SIN AIRE

La paciente, que se llama Graciela, llegó sin aire a la guardia del hospital el 21 de enero de este año. Pensaba que ese vientre prominente que tanto le molestaba era producto de una antigua eventración que sufrió como consecuencia de una operación anterior, por un cuadro de peritonitis.

La mujer llevaba adosado a su abdomen 25 kilos de tumor, equivalente al peso de un chico de 5 años. Semejante formación le presionaba el diafragma y los pulmones, así que respirar y movilizarse le resultaba casi imposible. Su trabajo como empleada doméstica le costaba horas de agitación, dolores y ahogos insoportables. Por eso, cuando la internaron tuvo que pasar 25 días con suministro de oxígeno.

Cuando llegó al hospital Güemes, los médicos de guardia quedaron azorados frente a semejante cuadro: al tumor se sumaba que la mujer era obesa, tenía diabetes, hipertensión, hipotiroidismo, anemia y falta de potasio: un combo explosivo.

De inmediato quedó internada y le comenzaron a realizar los estudios y tratamientos para compensarla, requisito indispensable para someterla a una cirugía. Recién cuando los médicos tuvieron bajo control las enfermedades de base pudieron ingresarla en el quirófano.

Hoy, Graciela evoluciona favorablemente.-

Prensa Ministerio de Salud

Provincia de Buenos Aires

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